Identidad nubia

El tema tras el que encontrar historias presentes y pretéritas en este nuevo post es una sustancia ampliamente utilizada en Oriente desde la Edad del Bronce; una sustancia que proviene de una planta, la Lawsonia inermis o Árbol henna.

En nuestro viaje a Egipto fuimos a visitar un poblado nubio cerca de Asuán. Los nubios se consideran a sí mismos descendientes de los antiguos Reinos de Kush de la dinastía kushita de Egipto y del Reino de Meroe. Originariamente estaban organizados en siete clanes que habitaban la región de Nubia, un área comprendida entre Asuán (en el sur de Egipto) y Dongola (en el norte de Sudán). Durante siglos, este territorio fue el camino de las caravanas que comerciaban entre Egipto y los reinos africanos del sur.

Los nubios tienen unos rasgos fisonómicos que difieren del resto de los egipcios: Tienen la tez más oscura pero carecen de facciones africanas. Sus labios son más finos y sus ojos más claros.

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Su economía se basa fundamentalmente en la agricultura (cereales, alubias, guisantes, sandías, mango, dátiles). El pan aplastado llamado dura es la base de su alimentación, a la que acompañan con verduras y salsas. Hoy en día, es habitual que los hombres se encarguen del trabajo del campo mientras las mujeres trabajan en la casa. Algunas mujeres también han encontrado empleo como maestras, trabajadoras de los servicios públicos y costureras.

El Kenuzi-Dongola es la lengua más representativa de su identidad étnica. Sin embargo, tanto en Egipto como en Sudán, gran parte de los nubios hablan árabe o idiomas criollos como el Juba Arábigo o el Árabe Sudanés.

Originariamente practicaban una religión propia, que fue sustituyéndose por el cristianismo y posteriormente por el Islam. Sin embargo, a pesar de ser musulmanes, aún hoy mantienen la creencia ancestral en el espíritu de algunos objetos aparentemente inanimados. Sus creencias tradicionales se centraron antiguamente en el espíritu del Nilo. Consideraban que el Nilo tenía vida propia con sus ángeles, jeques o líderes religiosos y otros seres poderosos. Se recurre a él en asuntos como la salud, la fertilidad y el matrimonio.

Los nubios Kenuzi tienen una fiesta anual conocida como la “Celebración de los Difuntos” o moulid. Se presentan regalos en las tumbas de sus antepasados como cumplimiento de promesas hechas el año anterior. Se celebran procesiones que se acompañan de cantos y bailes exclusivos de esta fiesta. La música y los bailes para los nubios son elementos muy importantes que refuerzan los lazos que sostienen su estructura social.

El poblado nubio que visitamos llamaba la atención por sus casas de adobe pintadas de colores llamativos.

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Nos recibieron con mucha hospitalidad en una de las viviendas, ofreciéndonos karkadé (tisana que se toma fría o caliente) y té de menta junto con pan, queso y miel. Observamos sorprendidos que tenían cocodrilos en un recinto cerrado. Nos explicaron que también se dedicaban a su crianza. Tuvimos la oportunidad de ver el interior de la casa. Algunas de las habitaciones eran éstas:

La protagonista de este post se hizo visible en un momento de contacto entre dos pueblos distintos y distantes:

La henna forma parte de la ornamentación nubia, al igual que lo ha sido en otros tantos países de Oriente. En realidad, no se trata en sentido estricto de un tatuaje. Los tatuajes reales son inserciones de pigmentos bajo la superficie de la piel. Los tatuajes reales “labran” la piel y tejidos subcutáneos no sólo como material de adorno sino que tiene innumerables funciones: soporte de creencias y de valores estéticos y sociales, pertenencia al clan, elemento de identidad personal y social, estigma, protector mágico, memoria personal o colectiva, etc. El tatuaje es idóneo para mostrar hasta qué punto se produce un intercambio entre lo interior y lo exterior, que hace de la piel una doble frontera paradójica: de la desnudez vestido y de la pintura cuerpo.

En nuestro caso, el “tatuaje” fue sencillo:

El pueblo nubio ha sufrido. Perdió parte de su identidad a mediados del siglo pasado cuando se construyó la Presa Alta de Asuán para evitar inundaciones. Con el fin de construir la presa se planteó el traslado de personas, poblaciones y yacimientos arqueológicos. Más de 90.000 nubios tuvieron que ser reubicados. Anteriormente ya habían sufrido un primer traslado debido a la construcción de la Presa Baja de Asuán por los ingleses. Muchos de ellos se trasladaron a los márgenes del lago pero ahora el aumento del nivel de las aguas iba a ser superior a los 70 metros. Los que habían estado viviendo cerca de Egipto se trasladaron a unos 45 km de distancia, pero los sudaneses nubios fueron resituados a 600 km de sus hogares.Todo un pueblo se quedó sin sus tierras ancestrales y sin sus posesiones. A cambio el gobierno les dio casas y poblaciones nuevas, pero mucho más modestas que las actuales. Años después de la construcción, el embalse resultante fue bautizado con el nombre del ex presidente de Egipto, Gamal Abdel Nasser.

El gobierno egipcio pidió ayuda a la UNESCO para salvar lo más importante del patrimonio cultural que iba a ser sepultado por las aguas del Lago Nasser. En algunos casos se tuvo que inventar tecnología nueva como fue en el caso del traslado de los templos de Abu Simbel.

Éstos son algunos testimonios de nubios forzados a emigrar:

“Migración forzada”, así se llama a lo que yo viví, ¡el lugar donde nací! Es más irónico, si cabe, el nombre de nuestro nuevo hogar, Ciudad de Nasser, cerca de Asuán, que está ligado con el de la persona que promovió nuestra emigración. En tu nuevo hogar, en todos tus documentos, estás rodeado por el recuerdo de esa emigración y por el de esa persona. Cada vez que registro mi lugar de residencia o que uso mi documento de identidad, estoy recordando todo aquello (la migración, la expulsión, el presidente Nasser). Su nombre no fue solamente utilizado para la nueva ciudad, donde viven los emigrados, sino también para el lago bajo el cual descansa el cuerpo de mi abuelo. […]”. Saqr Helal.

“[…] Como ciudadanos, los nubios se enfrentan a una fuerte discriminación, al racismo, y desempeñan los trabajos más precarios. Aunque los nubios han demostrado muchas veces que pertenecen a Egipto y que están dispuestos a sacrificarse por un mañana mejor, el gobierno egipcio ha renegado de los nubios y ha discriminado a esta parte de la población. ¿Y cuáles son las demandas que actualmente sostienen los nubios? Una ciudadanía completa, que su historia tenga cabida en las escuelas como una parte más de la historia egipcia, que puedan regresar a las tierras que quedan alrededor del lago, que se le llame Lago Nubia [y no Lago Nasser] y que tengan voz y voto en los planes de desarrollo para su región. Nubia no es la tierra que habitamos, es nuestra identidad, la causa por la que vivimos”. Fatma Emam.

“Recuerden siempre que Nubia no es sólo música y baile. Nubia es una comunidad que está sufriendo; una civilización y una historia que se pierden; una lengua y un patrimonio humano que desaparecerán”. Yahia Zaied.

Durante nuestro viaje por Egipto, tuvimos la suerte de atender a las explicaciones de dos de nuestros guías: Sarwat y el Sr. Ayman. Nos deleitaron con sus amplios conocimientos y respondían a todas nuestras incansables dudas y preguntas. Los seres humanos tendemos a estrechar lazos con el tiempo, algunos necesitan más y otros menos. Pero sobre todo Sarwat ha permanecido más en mi memoria.

Llegó el momento de que Sarwat volviera a casa con su familia. Su tiempo con nosotros había terminado. El autobús paró, las puertas se abrieron y Sarwat bajó. Yo iba sentada en el último asiento y no pude evitar mirar hacia atrás por la ventanilla. Tengo grabada en mi memoria la imagen de Sarwat mezclándose entre el tumulto de gente mientras nos alejábamos por la carretera. El sol cálido de la tarde junto con el polvo del ambiente tiñeron el recuerdo de aquel momento como si fuera una película antigua. Y mientras, pensaba que sería muy posible que no lo volviéramos a ver nunca más. Han pasado años, pero aún tengo el recuerdo de Sarwat y del Sr. Ayman. Un recuerdo que aviva cada vez que aparece en prensa algún conflicto o revuelta en Egipto, como los que hubo en 2011 y 2013. Siempre he pensado en qué habrá sido de ellos, en si seguirán transmitiendo sus conocimientos al público o si sus vidas habrán cambiado.

La henna se borró de nuestra piel con mucha más rapidez que lo hicieron nuestros recuerdos. Pero con la ayuda de las imágenes y las notas que tomamos, vuelven a nuestra mente las experiencias vividas en la tierra de los faraones, que tantas sensaciones y emociones provocó en nosotros.

Fuentes:

Honorio M. Velasco: Cuerpo y Espacio. Madrid, Editorial Universitaria Ramón Areces, 2007.

http://egipto.com/nubia/web0.html

http://www.nationalgeographic.com.es/articulo/historia/grandes_reportajes/8851/nubia.html?_page=2

http://www.nationalgeographic.com.es/articulo/historia/actualidad/8090/nubia_emerge_arena.html

http://megaconstrucciones.net/?construccion=presa-asuan

http://www.egipto.com/nubia/

http://www.dimedondeir.com/2009/07/nubia-un-poblado-anclado-en-su-propia-tradicion-y-cultura/

http://es.globalvoicesonline.org/2012/04/23/egipto-un-dia-para-bloguear-sobre-nubia/

http://www.ikuska.com/Africa/Etnologia/Pueblos/nubio/

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